▪ Arroyo Perucho Verna ▪

Una invitación a descubrir el arroyo Perucho Verna

La provincia de Entre Ríos tiene el privilegio de estar surcada por dos grandes ríos como el Paraná y el Uruguay, más un enmarañado mapa de arroyos, muchos de ellos apenas conocidos por unos pocos.

El arroyo Perucho Verna, un curso de agua que corre tranquilo en medio de un humedal bien custodiado, es un tesoro escondido en la costa del Uruguay.

Este arroyito, ubicado en San José (departamento Colón), de 21 kilómetros de extensión, atraviesa toda la Reserva Educativa Los Teros. Estudiantes de la Escuela Secundaria semirural Nº 10 Juan B. Alberdi, ubicada en las inmediaciones, recorren a diario este gran patrimonio natural con el fin de preservarlo, divisar, conocer y reconocer especies y dar a conocer este lugar a todo turista o contingente de escolares o scouts que quieran visitarlo.

Estos jóvenes estudiantes son los fundadores y los principales encargados de cuidar este pedacito de naturaleza que es un escenario privilegiado de espinales, pastizales y monte ribereño en el que se suelen encontrar unas coloridas garzas chiflonas, algún biguá, unos gavilanes o un gaviotín.

Un dato importante

El acceso a esta reserva es totalmente gratuito. No obstante, se reciben donaciones a voluntad o de ropa y calzado de trabajo para quienes hacen las incursiones cotidianas para el mantenimiento y conservación del predio.

Campamentos estudiantiles

El lugar, está abierto de lunes a lunes de 7 a 22 hs. Con anticipación, se pueden reservar recorridas nocturnas, las cuales tienen otro particular atractivo. Por la noche aparecen otras especies, y con ellas otros sonidos, otras aventuras posibles.

Por lo general, las comunidades educativas de la zona saben de este lugar y son las visitas más habituales de esta reserva. De hecho, están autorizadas las actividades campamentiles con fines educativos. Cualquiera con intenciones de sumergirse en estos humedales, puede hacerlo y pasar unos días en pleno contacto con el monte nativo. Otra opción es acceder con kayak propio para andar a paladas descansadas por el arroyo e incluso llegar hasta las márgenes del río Uruguay.

“Ahora tenemos pescadores artesanales que incorporamos a la reserva. Ellos vienen con sus canoas que alquilan para hacer paseos acuáticos”, precisó el docente Jaime Borda, principal defensor de esta reserva ecológica.

Quienes protegen este ambiente natural contagian las ganas de mirar, escuchar con atención, o ir tras las pistas que dejan las huellas de la fauna autóctona.

Hace poco, vecinos de la zona encontraron un ejemplar hembra de coipo o nutria, y se la acercaron a los guardianes de la reserva para su revisión y liberación en su hábitat más natural. Enseguida este roedor de los humedales, se metió al agua.

Por lo tanto, en alguna visita, se puede avistar este ejemplar.

Todo el año

Según aseguró, “es una visita recomendada para cualquier época del año. Por la mañana temprana se ven aves y luego también por la tarde”, aseguró Borda. Por lo tanto, despertarse temprano y programar la escapada para llegar ni bien abre la reserva, puede tener su recompensa.

Quienes quieran conocer el lugar deben saber que pueden contar con el servicio de guía a cargo de Tamara Lera e integrantes del movimiento de Cuidadores de la Casa Común, quienes comparten información acerca de este espacio y acompañan a los visitantes de cualquier edad. “A una caminata por la zona de pastizales, se sigue por la selva en galería hasta la costa del arroyo Perucho. En todo el trayecto se puede hacer identificación de aves por huellas, y de plantas y vegetación. Ese es un recorrido sencillo que no exige demasiado, no presenta dificultades. Ahora para fotógrafos y aventureros, tenemos un paseo más agreste que se extiende por 5 horas”, detalló Borda.

En la actualidad son unas 16 hectáreas de una diversidad de verdes disponibles para mirar, escuchar lo que allí se esconde o exhibe, y disfrutar con todos los sentidos. Ahora, ingresó como proyecto de ley provincial, la creación de la Reserva Arroyo Perucho, lo cual añadiría una mayor extensión a la Reserva Los Teros, pues llegaría hasta el río Uruguay.

Fuente: El Diario de Paraná.

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