▪ Río Paraná ▪

Recorriendo ríos en kayak

Darío Bompani dialogó con UNO con respecto a sus travesías en el agua. «Me enamoré del Paraná», dijo el córdobes.

Darío Bompani nació en Villa María, Córdoba, a 50 metros del Río Tercero. Toda su infancia circundó en torno a ese río, a tal punto que cuando viajaba a otra ciudad preguntaba en donde estaba el río. UNO se contactó con el cordobés, que se autopercibe un entrerriano más, y explayó sus vivencias, sus travesías en distintos ríos de Argentina, incluido el Paraná.

“Mi pasión por el agua, por navegar los ríos, nació a temprana edad. De chicos, nos metíamos en las islas, sacábamos algún tronco viejo y nos veníamos camaloteando por el río hasta donde nos daba la energía, con mínimas reservas para poder volver a casa”, explayó Bompani.

“La primera vez que vi una piragua flotar el río, creo que me hice pis. Dije, eso lo quiero para mí”, agregó.

Llegada a paraná

En 1997 arribó a la capital entrerriana a estudiar Bioingeniería y a jugar al rugby en el CAE, junto a la gloriosa 69. “En ese momento descubrí el Paraná y me enamoré al instante”, dijo conmovido Darío.

“Recuerdo que para viajar a los entrenamientos, intentaba llegar media hora antes para sentarme un rato a observar el río. Mientras observaba, decía, en ese momento, que tenía que recorrerlo”.

“Recuerdo que en tercer año de la facultad tenía que rendir matemática III, una de las materias más difíciles de la carrera, y yo me puse a construir mi primer prototipo de balsa con dos latas de desodorante, un pedazo de cajón y un toldito. Obvio que tuve que recursar la materia”, contó, entre risas, su anécdota.

“Por esas cosas de la vida me tuve que ir a trabajar a Buenos Aires, pero tuve la posibilidad de recorrer el Delta en un Kayak”, agregó.

“Tuve otras travesías a lo largo de mis años. En octubre del 2015, me tiré en el Viejo Atracadero de la Balsa y fui remando hasta Buenos Aires. En marzo del 2016, me tiré en Neuquén y fui 13 días remando hasta Viedma. Fueron 1000 Km. de travesía”, contó Bompani.

“Recorrí una buena parte del Uruguay, otra de Ctalamochita y sueño con terminar el Paraná Argentino, el Limay el Rivadavia y Chubut, el Bermejo y el Pilcomayo”, aseguró.

“En agosto del 2021 tuve la posibilidad de recorrer una partecita más del Paraná. Todo comenzó en Yahapé, Corrientes. Pero para llegar hasta allá, cumplí con otras travesías”, recordó.

“Comencé desde el CAE hasta la Juanita. Reencuento hermoso. Luego, hice la costa del Uruguay hasta Paso de Los Libres, y de ahí a Yahapé”.

“En la ciudad correntina arrancó mi mejor travesía. Fue bien tempranito, tipo 8 de la mañana. Un río increíble super cristalino, en algunos pozones se pueden ver los dorados y los surubies. Un sueño”, comenzó narrando la historia.

“En el medio de la travesía me encontré con prefectura, que no estaba al tanto de la locura que yo estaba haciendo. Se quedaron haciéndome guardia durante toda la noche. Debido a eso y a las condiciones climáticas, tuve que hacer parte de la travesía costeando el río”, prosiguió.

“Cuando volví nuevamente al agua, tuve que remar más de lo planeado. En total, fueron 11 días y 691 Km. inmerso en uno de los lugares más bellos de Argentina. Estaba solo, conmigo mismo, pensando y remando. Buscando excusas para abandonar y más de mil motivaciones para seguir”, agregó Bompani, que se autopercibe un entrerriano más.

“No quiero pasar por alto la atención, el agradecimiento y el cuidado de Prefectura Naval Argentina durante mi travesía”, finalizó el amante de los ríos argentinos.

En el ranking de miedos, Darío puso al jaguareté, la yarará y el temor a no lograr la travesía.

Para el cordobés, las motivaciones les permitieron, en cada remada, elegir de que forma vivenciar el proximo metro. Así, durante sus 11 días río adentro.

Fuente: Diario UNO de Entre Ríos.

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